El tablero del 2027 ya se está moviendo en Madero, tiene nombre y se apellida González Galván
En la urbe petrolera el 2027 comienza a tomar forma y uno de los nombres que decidió no esperar sentado a que los tiempos lleguen es Andrés González Galván.
El ex magistrado es el primero en levantar la mano.
Y lo hizo desde el PAN, donde participó en una asamblea y manifestó abiertamente su intención de buscar una oportunidad para encabezar los trabajos rumbo al próximo proceso electoral.
Ojo! No está diciendo que la candidatura sea suya. Tampoco pretende venderse como el único aspirante.
Lo que sí está haciendo es algo políticamente importante: construir desde ahora las condiciones para pedir una oportunidad.
Y, para Acción Nacional, no es un perfil menor o que dejen para los “tiempos”.
Andrés llega con experiencia jurídica, trayectoria política y un apellido que en Ciudad Madero todavía tiene peso…
Es así que, dentro de los nombres que comienzan a aparecer en la conversación panista, González Galván puede convertirse en una de las cartas más competitivas del partido.
Pero tendrá que ganarse esa posición.
Porque él mismo reconoce que hay otros perfiles interesados, entre ellos el dr. Francisco Castañeda Cruz y Alba Verástegui Ostos, además de Carlos Fernández, Sergio Céspedes y otros nombres que también comienzan a moverse.
La diferencia es que Andrés ya salió a decir públicamente: quiero participar y quiero hacerlo desde el PAN.
Y entonces aparece Guadalupe
Aquí es donde esta historia se pone todavía más interesante.
Porque mientras Andrés busca construir su proyecto desde Acción Nacional, su padre, Guadalupe González Galván, aparece al mismo tiempo como una carta que podría tener espacio en el PRI.
¿Padre contra hijo?
Andrés dice que no, pero…
Cuando se le planteó directamente esa posibilidad, respondió con una frase que prácticamente resume su postura:
“Nosotros somos una familia… somos un equipo.”
Y ahí está una de las particularidades de esta historia.
Andrés no habla de una ruptura con su padre ni de una confrontación política dentro de la familia.
Por el contrario, plantea que si la nominación favorece al PRI, él se sumaría; y si el acuerdo termina favoreciendo al PAN, considera que Guadalupe podría sumarse a su proyecto.
En otras palabras: primero la familia y después los colores.
Al menos así lo plantea Andrés.
Un panista que no quiere cambiar de camiseta
Y hay otro mensaje que Andrés dejó bastante claro.
No pretende brincar de partido en partido en busca de una candidatura.
Fue tajante al hablar de quienes abandonan una fuerza política para buscar oportunidades en otra:
“El que ya estuvo en un partido y se pasa a otro partido, pues traiciona… y el que traiciona una vez sigue traicionando.”
Una postura que puede convertirse en uno de sus principales argumentos conforme avance la selección interna.
Porque si algo está haciendo Andrés es tratar de construir una imagen de congruencia y permanencia política.
Y eso, en tiempos donde los cambios de camiseta son cada vez más comunes, también puede convertirse en capital político.
Todavía no habla de promesas
Tampoco quiso caer en el terreno de las propuestas anticipadas.
Cuando se le preguntó qué haría por Ciudad Madero, prefirió ser cuidadoso y evitar adelantarse al proceso electoral.
Pero sí dejó ver cuáles serían sus ejes: orden, aplicación de la ley y experiencia jurídica.
Y recordó que ha sido magistrado en dos ocasiones.
Es decir, Andrés todavía no está vendiendo una lista de obras.
Está vendiendo algo distinto: experiencia, preparación y una intención clara de participar.
Y quizá esa sea precisamente la apuesta.
Porque mientras otros todavía analizan si levantan la mano, Andrés González Galván ya la levantó.
Ahora tendrá que demostrar que puede convertir esa intención en estructura, acuerdos y respaldo dentro del PAN.
El doctor Francisco Castañeda Cruz y Alba Verástegui Ostos están en la conversación.
Otros nombres también buscan espacio.
Pero Andrés ya puso su carta sobre la mesa.
Y además tiene un elemento que hace todavía más peculiar esta partida:
su padre también está en el tablero.
Dos González Galván.
Dos posibles rutas partidistas.
Una misma familia.
Pero, por ahora, Andrés ya escogió dónde quiere jugar.
La pregunta que queda es si Acción Nacional también decidirá que esa sea su carta para 2027
